Es importante de vez en cuando plantarse la pregunta de ¿si realmente disfrutamos lo que hacemos?, independientemente de si trabajas o estudias, reflexionar sobre lo que te impulsa a realizar las tareas de día a día. Es posible que a muchos les ha entrado esa inquietud de si lo que están estudiando es realmente lo que van a querer hacer en su vida, o en su contra parte, estudiar algo que te gusta pero recibir esas críticas constantes como: "no vas a poder mantenerte de eso" "te vas a morir de hambre si estudias eso" "elige un trabajo de verdad" entre otras cosas.
Esto nos deja varados en una cuerda floja de si es lo que quiero o es lo que necesito. Aunque yo misma me he preguntado si lo que estudio actualmente (Ingeniería en Biotecnología) es a lo que me voy a querer dedicar, saber "si no estoy perdiendo mi tiempo". Después de casi cinco semestres, afortunadamente me he acercado a la respuesta. Es un hecho que me gusta y me interesa lo que estudio y por lo tanto trato de que mi desempeño sea el mejor posible pero al leer los primeros dos capítulos del libro de Pekka Himanen "El ética del hacker y el espíritu de la era de la información" me hizo reflexionar todavía más a fondo respecto a lo que él llama "ética protestante" y "ética hacker".
" [...] la ética protestante del trabajo debe ser considerado un fin en sí mismo, en el trabajo uno debe realizar su parte lo mejor posible y el trabajo debe ser considerado como un deber, que se lleva a cabo porque ha de ser realizado.."
La cita anterior ejemplifica de una buena manera la filosofía detrás de la ética protestante. Dicho pensamiento su precedente se centra en el monasterio y en sus normas inquebrantables de autoridad. Tiene como principal y superior propósito dar una lección al alma del trabajador de la completa disposición de realizar el trabajo y no tanto en si se logra el cometido. Además, Himanen relaciona esta forma de trabajo con el capitalismo que se vive hoy en día gracias al afán desmedido por trabajar debido a que éste mejorará su capital.
Por otra parte, la ética hacker recibió dicho nombre a raíz de diversos testimonios de programadores informáticos que aseguraban tener el mejor trabajo del mundo y gozarlo plenamente. El autor menciona que los hackers están dispuestos a cumplir sus pasiones pero también a aceptar que el cumplimiento de las tareas no siempre les brindará la "pasión" que describe sus tareas del día a día.
La razón por la que éste escrito me puso a reflexionar fue porque menciona el pensamiento "quiero hacer bien mi trabajo" constituye una parte fundamental de la ética protestante, me hizo darme cuenta que efectivamente, como lo menciona el autor, estamos embebidos en esta ideología. En lo personal, soy muy afecta a realizar de la mejor manera mi trabajo y por consiguiente me ha pasado que dejo de disfrutar lo que hago con tal de que este salga lo mejor posible.
"Elevar el trabajo a la condición de lo más importante en la vida es otro de los síntomas de la ética protestante, hasta el extremo de poder convertirse en una adicción al trabajo que conduzca a la completa desatención de los seres queridos"
Fue por esto que afloró una nueva preocupación, ¿soy/somos adictos al trabajo? y de ser así más me vale bajarle dos rayitas y comprender que el propósito al final no es matarme por entregar el trabajo de manera impecable sino, disfrutarlo porque haciéndolo, las cosas saldrán bien. Porque a final de cuentas, ¿quién querría hacer mal algo que le gusta?.
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ACTUALIZACIÓN DE ENTRADA
29/10/2017
Continuando con el tema sobre lo que nos motiva y lo que no, leí el texto de Vivian Abenshushan (Mate a su Jefe:renuncie) que introduce su escrito con todas y cada una de las preguntas que nos podemos llegar a hacer para saber si nos gusta nuestro trabajo por ejemplo:
¿Ha sentido, al menos una vez en la vida, el deseo de llegar tarde al trabajo o de abandonarlo antes de hora?
¿Cuántas veces le ha ocurrido que, incluso estando fuera del trabajo, sólo puede pensar en el trabajo?
¿Siente usted que trabaja cada vez más y tiene cada vez menos (tiempo, dinero, deseo, ímpetu)? Entre otras.
Conforme las iba leyendo, las comenzaba a orientar hacia mi trabajo como estudiante y me sorprendió pensar que muchas de ellas acertaba, es decir, me di a entender a mi misma que en muchas ocasiones simplemente estoy cansada de estudiar (cosa que a todo universitario le pasa aunque sea una vez por semestre).
Abenshushan nos platica que antes de conseguir un empleo fijo en "La industria Cultural", solía trabajar en el arte del esténcil (estampados de plantillas que generalmente llevan un significado moral o doble sentido). Como era de esperarse, desde la primera impresión fue pésima teniendo horarios agotadores, subsueldos, impuntualidad en pagos, desprecio soterrado hacia el pensamiento y la escritura, nada de prestaciones... Más pronto de lo que pensaba ya se encontraba agotada de escribir, de trabajar, con un sentimiento enfermizo sin más ánimos que ver la televisión y comer durante los fines de semana. Fue entonces cuando en su visita a Buenos Aires notó la enorme diferencia entre la "cultura" llena de falsedades y glamour de México D.F. comparada con una cultura que llovía y que "no parecía un objeto de lujo en disputa ni una carrera burocrática ni un desierto mediatizado".
Finalmente decide renunciar a su trabajo, pues se da cuenta que nos estamos encaminado a un futuro enfermo donde lo más importante es trabajar y no el bienestar emocional. Además, nos da la invitación de analizar nuestros casos de trabajo y si realmente vale la pena ser infelices.
Evidentemente, creo que el primer requisito para que un trabajo se considere como "deseable" tiene que gustarte, la paga y prestaciones vendrán más tarde. Ver el trabajo como una oportunidad de crecer y mejorar y no tanto para ganar.
ACTUALIZACIÓN DE ENTRADA
29/10/2017
Continuando con el tema sobre lo que nos motiva y lo que no, leí el texto de Vivian Abenshushan (Mate a su Jefe:renuncie) que introduce su escrito con todas y cada una de las preguntas que nos podemos llegar a hacer para saber si nos gusta nuestro trabajo por ejemplo:
¿Ha sentido, al menos una vez en la vida, el deseo de llegar tarde al trabajo o de abandonarlo antes de hora?
¿Cuántas veces le ha ocurrido que, incluso estando fuera del trabajo, sólo puede pensar en el trabajo?
¿Siente usted que trabaja cada vez más y tiene cada vez menos (tiempo, dinero, deseo, ímpetu)? Entre otras.
Conforme las iba leyendo, las comenzaba a orientar hacia mi trabajo como estudiante y me sorprendió pensar que muchas de ellas acertaba, es decir, me di a entender a mi misma que en muchas ocasiones simplemente estoy cansada de estudiar (cosa que a todo universitario le pasa aunque sea una vez por semestre).
Abenshushan nos platica que antes de conseguir un empleo fijo en "La industria Cultural", solía trabajar en el arte del esténcil (estampados de plantillas que generalmente llevan un significado moral o doble sentido). Como era de esperarse, desde la primera impresión fue pésima teniendo horarios agotadores, subsueldos, impuntualidad en pagos, desprecio soterrado hacia el pensamiento y la escritura, nada de prestaciones... Más pronto de lo que pensaba ya se encontraba agotada de escribir, de trabajar, con un sentimiento enfermizo sin más ánimos que ver la televisión y comer durante los fines de semana. Fue entonces cuando en su visita a Buenos Aires notó la enorme diferencia entre la "cultura" llena de falsedades y glamour de México D.F. comparada con una cultura que llovía y que "no parecía un objeto de lujo en disputa ni una carrera burocrática ni un desierto mediatizado".
Finalmente decide renunciar a su trabajo, pues se da cuenta que nos estamos encaminado a un futuro enfermo donde lo más importante es trabajar y no el bienestar emocional. Además, nos da la invitación de analizar nuestros casos de trabajo y si realmente vale la pena ser infelices.
Para concluir esta entrada, tuve una breve conversación con la señora Margarita Cortes que ayuda en la casa de mi abuela respecto al trabajo. Lo que me dijo fue bastante impactante, pues ella siempre quiso estudiar nutrición pero debido a problemas económicos nunca pudo terminar la preparatoria. Sin embargo por las vueltas que conlleva el destino, terminó teniendo familia y pues, por supuesto, manteniendo a esa familia. No siempre puedes trabajar en lo que te gusta, y aunque dice que no le desagrada, siente que es un trabajo necesario porque existen personas que dependen de ti y "pues hay que fregarle".
"Tanta gente sudando la gota gorda para pagar a plazos un departamento y un ataúd de las mismas dimensiones ¿no es acaso una imagen aterradora?"
Evidentemente, creo que el primer requisito para que un trabajo se considere como "deseable" tiene que gustarte, la paga y prestaciones vendrán más tarde. Ver el trabajo como una oportunidad de crecer y mejorar y no tanto para ganar.
Es tu turno de pensar ¿Eres feliz, o te crees feliz?

Me gustan mucho tus entradas, son bastante completas y me encanta la pizca de tu experiencia sobre el tema. Desde este punto: "...las comenzaba a orientar hacia mi trabajo como estudiante y me sorprendió pensar que muchas de ellas acertaba, es decir, me di a entender a mi misma que en muchas ocasiones simplemente estoy cansada de estudiar (cosa que a todo universitario le pasa aunque sea una vez por semestre)", uno comienza a relacionar la situación compartida por la autora o el autor. La verdad, es necesario que uno no solo se quede con lo que lee, se debe comenzar a reflexionar y compartir si uno vive eso o si lo vive de distinta forma.
ResponderEliminarHola Mariana, me gustó mucho tu entrada. Creo que explicas los términos de una manera coloquial lo que facilita su comprensión. También me gustó que lo relacionaste con tu carrera ya que me hiciste pensar a mi también y me dejaste reflexionando.
ResponderEliminarEn cuanto a tus opiniones expuestas, concuerdo contigo en que no debemos escoger una carrera o un trabajo sólo por el dinero que nos vaya a dejar, sino que también tenemos que ver cuáles son las cosas que disfrutamos hacer y de igual forma no centrar toda nuestra vida en el trabajo ya que podemos caer en el descuidar otras partes de nuestra vida como nuestra relación con familiares y amigos.
En cuanto a la entrevista que le realizaste a la señora que trabaja en casa de tu abuela, encontré parecidos en sus respuestas y en las que yo obtuve al realizar mi entrevista ya que las dos mencionan que no cualquier puede trabajar en lo que quiere, y por sus respuestas podemos notar que lo hacen mucho más por necesidad que por gusto lo cual me dejó pensando en que realmente son pocas las personas que se pueden dar el lujo de elegir en qué quieren trabajar y tienen las posibilidades de hacerlo.
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